Ascenso y caída de un seductor de mujeres

“Don Giovanni” se compuso en Praga y fue nuevamente un gran triunfo

“Don Giovanni”

Teatro Comunale di Bologna 2011 Fotografía: Rocco Casaluci
1787
Praga
“Don Giovanni”

“Don Giovanni”

Teatro Comunale di Bologna 2011 Fotografía: Rocco Casaluci

Después del gran éxito de “Las bodas de Fígaro”, los praguenses convencieron a su idolatrado Wolfgang Amadeus Mozart para que compusiera otra vez una gran ópera. Entonces Mozart se decidió por el tema del seductor de mujeres Don Juan, y a su lado estuvo nuevamente el libretista Lorenzo Da Ponte.

Mozart compone apasionadamente este drama jocoso “Don Giovanni”. Encontró en la cantante Josepha Duschek y en su marido, el compositor praguense Franz Xaver Duschek, una especie de relación amistosa muy familiar, buena comida, divertida compañía y sobre todo: una ambiente ideal para trabajar.

“Don Giovanni” sufrimiento y pasión en el escenario…

Mozart siempre puso mucho empeño en que los cantantes de sus arias reflejaran emoción y expresión. El público debía de poder sentir, reír y sufrir con la obra, ¡una exigencia que, por aquel entonces, era tan desconocida como revolucionaria en la práctica de la ópera! Los ensayos eran muy difíciles, la orquesta de Praga se esmeró muchísimo con la música de tan alto nivel y los protagonistas lo tuvieron muy difícil en responder a las exigencias de Mozart.

Desde el punto de vista actual no se puede casi ni imaginar que una auténtica interpretación no se llevara a cabo como algo muy normal en un escenario de ópera. En efecto, fue un gran mérito de Wolfgang Amadeus Mozart el crear esta nueva faceta de la ópera y el exigirles a sus cantantes que se llevara a cabo por primera vez.

…y en la pieza

Don Giovanni es un seductor sin escrúpulos muy conocido en la ciudad de Sevilla. Acompañado por su astuto sirviente Leporello, se mueve siempre en un ambiente de conquista, celos y de mujeres decepcionadas. Entre ellas se cuentan a Donna Anna, a la que una vez intentó conquistar, o Elvira, a la que acaba de abandonar y que le odia. Entonces él descubre a Zerline en una boda de campesinos. Él se enamora constantemente de nuevas mujeres y abandona a la mujer con la que está para estrecharse en los brazos de la siguiente. Su adversario es el padre de Donna Anna, el comendador, al que mata con una navaja en un duelo.

En el sepulcro del comendador se erige una estatua suya. Esta comienza a hablar a Don Giovanni, que de esta forma será invitado a comer. Aceptó, en contra del consejo de su sirviente Leporello. Cuando la estatua le exige a Don Giovanni arrepentimiento y penitencia, este se niega y es tragado por el infierno.

A continuación aparecen nuevamente todos los personajes de la obra: Donna Anna y su prometido Don Ottavio, Elvira que ingresó en un convento y Zerlinda con su marido Masetto. Leporello se buscó otro nuevo señor. La ópera finaliza así como el concepto del drama jocoso prevé: lo bueno siempre vence a lo malo.

Después del estreno

“Don Giovanni” de Mozart fue estrenado en Praga con un gran éxito. Y en diciembre de 1787 se cumple finalmente el deseo de Mozart; él será nombrado compositor de la corte, pero no estará contento. Tendrá un trabajo demasiado fácil y a su competidor Salieri le ha tocado de nuevo la suerte: será maestro de la orquesta de la corte y ganará 1200 florines anuales. Sobre su sueldo de 800 florines Mozart escribió: “… es demasiado para lo que trabajo y sería demasiado poco para lo que yo podría rendir”. Además “Don Giovanni” no tuvo éxito en Viena. El mismo emperador Joseph II se refirió así a la gran obra maestra de Wolfgang Amadeus Mozart: “…pero esto no es un bocado para mis vieneses”.