En homenaje al archiduque Maximilian

Esperanzas decepcionadas

 

“El rey pastor”

Festivales de Salzburgo 2006 Fotografía: Karl Forster
1775
Salzburgo
“El rey pastor”: Alejandro y Elisa

“El rey pastor”: Alejandro y Elisa

Festivales de Salzburgo 2006 Fotografía: Karl Forster

Los tiempos que corren en 1775 en Salzburgo son muy malos para los músicos. El arzobispo real Hieronymus Colloredo ordena el cierre del teatro residencial y prohíbe representar óperas. En esta situación poco edificante llega de repente la noticia a Salzburgo de que el archiduque Maximilian Franz de 19 años de edad, hijo menor de Maria Theresia estaba de viaje y haría una parada para descansar en Salzburgo. ¿Quizás por fin surge algo bueno para Mozart? Mozart compone a toda prisa “El rey pastor” para honrar al joven archiduque de Austria. El libreto fue escrito por Pietro Metastasio.

Embrollo fenicio

El argumento se desarrolla en el año 334 a. C. en Fenicia.
Aminta, hijo del rey de Sidón, no sabe nada de su noble procedencia y vive en el campo como un sencillo pastor.
Alejandro (papel referido a Alejandro Magno) acaba de liberar la ciudad de Sidón de sus tiranos y quiere devolver el trono a su rey legítimo Aminta. Aminta acepta. Pero cuando se da cuenta que en lugar de casarse con su amada Elisa, lo tendrá que hacer con Tamiri, la hija del tirano derrocado, rechaza subir al trono de la ciudad de Sidón. Alejandro, muy impresionado por el verdadero amor de Aminta hacia su Elisa, permite finalmente la boda entre ambos.

En esta música teatral, Mozart renuncia a efectos dramáticos y a grandes dramas, pero está llena de vida y dinamismo.
Se diferencia de otras óperas de Mozart fundamentalmente en su estructura sencilla ya que la obertura tiene solamente una parte.
Es posible que una de las razones por las que Mozart compusiera esta obra de esta forma, sea el poco tiempo del que dispuso. Además tuvo que adaptarse y someterse a los deseos del arzobispo real.

El archiduque Maximilian Franz  asistió a la representación de la pequeña ópera y disfruto con ella, pero no le ofreció ningún puesto de trabajo a Wolfgang Amadeus Mozart.
Así Mozart se encontraba cada vez más descontento en Salzburgo: “vivo en un país donde la suerte no está de parte de la música”