Tiempo de austeridad en Salzburgo; Momentos decisivos

Colloredo llega a ser el nuevo arzobispo real de Salzburgo y Mozart nunca se entendió con él
 

“El sueño de Escipión”

Festivales de Salzburgo 2006 Fotografía: Klaus Lefebvre
1771
Salzburgo
“El sueño de Escipión”

“El sueño de Escipión”

Festivales de Salzburgo 2006 Fotografía: Klaus Lefebvre

Estando ya de regreso en Salzburgo de su viaje a Milán, la familia Mozart tuvo que confrontarse con la muerte del arzobispo real Schrattenbach y con las reformas de su predecesor Hieromnymus Colloredo. Con él se abre un periodo de austeridad, también para lo que concierne a los creadores del arte de la música. Colloredo era un defensor de las reformas en el sentido de la aclaración e ilustración. Las misas, desde el punto de vista de su acompañamiento musical, fueron recortadas, largos arias fueron suprimidos y las sonatas sacras fueron reducidas a un formato mínimo. Eran muy malos tiempos para el joven compositor Wolfgang Amadeus Mozart que estaba “sediento de triunfo”.

En efecto, la familia Mozart dependía económicamente de Colloredo y por este motivo pretendieron mantener una buena relación con él: Mozart le dedicó con motivo de la fiesta en su homenaje la serenata de un acta “El sueño de Escipión” con libreto de Pietro Metastasio.

“El sueño de Escipión” con reminiscencias del “Sueño de Escipión” de Cicerón

El comandante romano Escipión sueña con que se le aparecen las diosas de la suerte y de la constancia y ellas le instan a que se decidiera por una de las dos. Pudo incluso acompañarlas al cielo, donde se encontró con su padre y con su abuelo. Ambos le aclaran que en la tierra le esperaba una misión que tenía que cumplir: la destrucción de Cartago. Para esta misión, Escipión elige a la diosa de la constancia.

Al final de la obra se revela que Escipión es un personaje alegórico que representa a Colloredo.

Un puesto de trabajo y su repercusión en la biografía de Mozart

Colloredo nombra a Wolfgang Amadeus Mozart como maestro de conciertos del arzobispado real con un sueldo anual de 150 florines. El puesto le proporciona un poco de seguridad. Pero en la carrera de Mozart este puesto supondrá la causa de que Mozart se sienta cada vez más limitado. El deseo de abandonar Salzburgo se hace cada día más grande. Pero primero tendrá que viajar nuevamente a Milán…