Tercer viaje a Italia: Más maduro, más decidido, más independiente

 El desarollo músical de Mozart se acelera

 

“Lucio Sila”: Junia y Cecilio

Theater an der Wien, Viena 2006 Fotografía: Armin Bardel / Theater an der Wien, Viena
1772
Italia
“Lucio Sila”: Junia y Cecilio

“Lucio Sila”: Junia y Cecilio

Theater an der Wien, Viena 2006 Fotografía: Armin Bardel / Theater an der Wien, Viena

Colloredo les concede a padre e hijo vacaciones. Por primera vez viajaron a Italia. Por aquel entonces Wolfgang Amadeus Mozart tenía 16 años, un jovencito en el umbral de la edad adulta de un hombre. En Milán debía componer la ópera de tres actos “Lucio Sila”.

Pero las cosas no van bien. Los cantantes se retrasan y el cantante que tenía que asumir la representación del papel de Sila enferma. Wolfgang tiene que adaptar los arias a los cantantes suplentes que tenían mucho menos talento, se realizarán solo dos de los arias de los cuatro previstos en un principio. Mozart trabaja muy duro. También da un paso considerable hacia la independencia; se desprende de viejos modelos e intenta hacer su propio camino. Los críticos observan en esta ópera de Mozart una “crisis romántica” de Wolfgang como consecuencia de su desarrollo físico e intelectual.

La depuración de un dictador romano

El lugar donde se desenvuelve esta ópera de Mozart es Roma, en el año 79 a. C. El dictador romano Sila está enemistado con el senador Cecilio, al que él mismo había desterrado de Roma. Este regresa en secreto para casarse con su novia Junia. Pero Sila quiere a Junia para él. Cuando Cecilio intenta asesinar a Sila, este le metió en la cárcel. Pero finalmente Sila le concede clemencia a Cecilio y permite que la pareja se case, los desterrados pueden volver a casa y Sila renuncia a su cargo en beneficio de la república.

El estreno de esta ópera el 26 de diciembre de 1772 fue una catástrofe. Estuvo marcado por los contratiempos: los cantantes cantaron mal y la ópera duró más de lo esperado. El aplauso fue contenido. Aunque las siguientes representaciones tuvieron una gran aceptación del público, Wolfgang Amadeus Mozart y su padre estaban muy decepcionados. Y además: Mozart ya no recibiría ningún encargo en Italia…