le concede el éxito

Ya no es un niño prodigio: Ahora Mozart quiere demostrar su valía y su talento

“Mitrídates, rey del Ponto”

Theater an der Wien, Viena 2009 Fotografía: Armin Bardel / Theater an der Wien, Viena
1770
Italia
“Mitrídates, rey del Ponto”

“Mitrídates, rey del Ponto”

Theater an der Wien, Viena 2009 Fotografía: Armin Bardel / Theater an der Wien, Viena

En diciembre de 1769 Wolfgang Amadeus Mozart y su padre parten de viaje a Italia. Tenían la esperanza de poder introducirse en el mundo de la ópera de la sociedad cortesana de aquel entonces, para, de esta forma, conseguir un encargo lucrativo de ópera. De viaje hacia el sur pasaron mucho frío atravesando el paso del Brennero que estaba repleto de nieve.
Ya en Milán, y después de muchas actuaciones, recibieron el tan anhelado encargo de una ópera: “Mitrídates, rey del Ponto” – una ópera seria de tres actos. El estado de ánimo de padre e hijo subió repentinamente.

Tan pronto como Wolfgang tuvo el libreto en sus manos comenzó con la composición.

Un padre dominante, su hijo y el imperio romano; “Mitrídates, rey del Ponto”

El libreto está basado en la obra teatral del mismo nombre de Jean Racine. Mitrídates VI Eupator, rey del Ponto que reina en el Mar Negro. Durante una campaña militar contra los romanos él confía a sus hijos Sifares y Farnaces a su joven prometida, la princesa Aspasia. Mediante su fingida muerte, Mitrídates pone a prueba la lealtad de sus hijos.

Esta obra es una manifestación del talento excepcional del joven Wolfgang Amadeus Mozart. Ya en la caracterización de los personajes demuestra una madurez excepcional. Algunos críticos de la música de Mozart interpretan en su modo de elaborar el tema también una parábola para la relación que mantenían él y su padre y sus aspiraciones a emanciparse.

Wolfgang trabajó cinco meses en esta ópera que fue estrenada finalmente el 26 de diciembre de 1770 en la ópera de Milán bajo una gran ovación. El éxito del joven Mozart floreció definitivamente; ahora ya nada le podría parar…