“La oca del Cairo” y “El esposo engañado”

Dos fragmentos del año 1783

“La oca del Cairo”

Ópera "Wiener Kammeroper", Viena 2006 Fotografía: Museo del teatro austriaco, Viena / Barbara Palffy
1783
Salzburgo
“La oca del Cairo”

“La oca del Cairo”

Ópera "Wiener Kammeroper", Viena 2006 Fotografía: Museo del teatro austriaco, Viena / Barbara Palffy

Por fin Wolfgang Amadeus Mozart y su querida Constanze estaban ya casados. Bien es cierto que lo hicieron contra la voluntad del padre que hasta el último momento le negó el permiso para casarse, pero Wolfgang se impuso.
En junio de 1783 nació el primer hijo de Mozart, Leopold.
Eran tiempos fáciles, llenos de alegría y felicidad. Mozart componía como si hubiera estado poseído, tenía muchos alumnos y ellos recibían muy a menudo en su casa a muchos invitados.

Después del éxito fulminante de “El rapto en el serrallo”, Wolfgang se puso a componer dos obras al mismo tiempo:

“La oca del Cairo”

Un padre encierra a su hija y a su amiga en la torre de su castillo para mantenerlas alejadas de sus amantes. Después de algunos líos y artimañas, en los que un ganso mecánico gigante juega un papel muy importante, el padre finalmente cede y le concede a las dos parejas su bendición.

Esta ópera bufa italiana permaneció inacabada, Mozart no estuvo totalmente de acuerdo con el libreto. Después de hacer varios esbozos de su excelente música para arias, duetos y para el acto final, abandonó el trabajo de composición de esta obra. Por último escribió también una segunda ópera:

“El esposo engañado”

Tres damas: Emilia, Metilde y Laurina están enfrentadas por Elías, reaparecido después de haber sido dado por muerto. Después de muchos líos del argumento, Mozart había previsto darle a esta ópera un final feliz, pero nunca llegó a hacerlo. Esta ópera permaneció inacabada, de forma que, como “La oca del Cairo”  no se llegó tampoco a estrenar durante la vida de Mozart.

Pasarían otros tres años hasta la creación de la siguiente ópera de Mozart; en 1786 Mozart terminó la composición de “El empresario teatral”. Hasta entonces, Mozart ya se había hecho famoso como un virtuoso del piano.