La ópera de Mozart con el espíritu de la época

Compuesta, corregida, olvidada, retomada nuevamente…

 

Tobias Philipp Freiherr von Gebler (1720/22–1786)

Grabado en cobre de Johann Ernst Mansfeld (1738–1796) alrededor del año 1770 Fuente: Wikimedia
1773
Viena
El teatro de Carintia “Kärntnertortheater” como “teatro alemán en Viena”

El teatro de Carintia “Kärntnertortheater” como “teatro alemán en Viena”

Grabado en cobre, siglo XVIII Fuente: Wikimedia

No sabe mucho a cerca de la historia y circunstancias de la creación de esta ópera de Mozart. Esta ópera tiene algunos toques de la obra teatral de Tobias Philipp Freiherr von Gebler.
Además en 1773 Wolfgang Amadeus Mozart escribió la “Música de escenario”. El estreno se llevó a cabo en abril de 1774 en el teatro “Kärntnertor” de Viena y no tuvo un éxito especial.

El tema trata sobre una corriente del espíritu que reinaba en aquella época: ¡Egipto estaba muy de moda!
Pero también fueron tratados temas como el de la ilustración y el del movimiento masón, quizás fue esta la razón por la que Mozart, que se convertiría más tarde en masón, estaba interesado en el tema. La obra teatral “Thamos, rey de Egipto” es la última de una serie de doce obras teatrales de Gebler.

El argumento de este heroico drama se desenvuelve en la ciudad del sol Heliopolis, en el año 3000 a. C. Cuenta la historia del rey egipcio Menes y de su hijo Thamos, una obra política que tampoco ahorra en intriga, amor, misticismo y muerte.

Ópera de Mozart: Música a plazos…

En 1773 Mozart recibió primero el encargo de Gebler de poner música a dos escenas corales. No se sabe si las dos músicas de entreactos existían ya cuando la obra se estrenó. Años más tarde Mozart trabajó otra vez en el texto. Corrigió las escenas del coro, creó otras cinco obras instrumentales complementarias y escribió otra música coral. Pero estas composiciones de Mozart fueron empleadas mayormente como música de escena para otro drama: “Lassana” una tragedia de Karl Martin Plümicke.
Más tarde la música de Mozart fue acompañada de textos en latín y a partir de entonces se representó para motivos litúrgicos.

Wolfgang Amadeus Mozart tuvo que ser consciente del fracaso de su obra de teatro. El15 de febrero de 1783 le escribió a su padre que desearía que “se representara solo por la música”.