Ignorado e incomprendido

Por fin obtiene un encargo de ópera, pero el destino golpea de nuevo

El joven archiduque Leopold (izquierda) y su hermano el emperador Joseph II (Detalle)

Pintura al óleo de Pompeo Batoni (1708–1787) realizada en 1769 (Museo de historia del arte de Viena) Fuente: Wikimedia
1789-1790
Fráncfort
Se supone que el último retrato de Mozart en vida se realizó en Munich

Se supone que el último retrato de Mozart en vida se realizó en Munich

Pintura al óleo de Johann Georg Edlinger (1741–1819) realizada alrededor de 1790 (Galería de pintura del museo estatal de Berlín) Fuente: Wikimedia

Por fin Wolfgang Amadeus Mozart obtiene el encargo de ópera del emperador tan anhelado durante tanto tiempo: “Así hacen todas” con un libreto de Lorenzo da Ponte. Mientras que Mozart trabaja en este encargo, su quinto hijo vino al mundo, una niña que tan solo viviría una hora. Su mujer Constanze necesitaba nuevamente terapias y curas en una estación termal para reponerse; el dinero se le iba de las manos. La situación era dramática. Además muere el mecenas de Wolfgang Amadeus Mozart, el emperador Joseph II, así que no verá el estreno de la ópera que le encargó a Mozart. Otro golpe del destino.

Los tiempos en el imperio de los Habsburgo fueron muy duros y difíciles para Mozart. Mientras que en Francia se embravece la revolución, Leopold II, el hermano menor de Joseph II, toma posesión del trono. Él no es un amante de la música y la música de Mozart no significa casi nada para él. Mozart, que estaba muy desanimado, tenía además muy malas perspectivas. Tenía esperanzas de encontrar y obtener un encargo musical, pero se fue decepcionando una y otra vez con cada negativa que recibía. Su música nunca fue entendida y además odiaba tener que dar clases a estudiantes de música. Mozart se vio obligado a actuar para cambiar su situación.

Hacia Francfórt para la coronación del emperador


En 1790. Leopold II fue coronado en Francfórt como emperador del Santo Imperio Católico de la nación alemana. Todos los grandes músicos vieneses partieron hacia Frankfurt para la coronación, pero nadie pensó en llevar a Mozart. Para poder asistir, él pidió otro préstamo, empeñó su plata y partió hacia Francfórt por iniciativa propia. En su equipaje llevaba dos nuevos conciertos para piano “Los conciertos de la Coronación”. Este sería su último viaje.

Francfórt tampoco le trajo el éxito deseado, nombres famosos como el de Salieri estaban muy reclamados y la música de un Mozart pequeño y feo no era muy requerida por el público.
Abatido, exhausto y con los bolsillos vacíos, Mozart regresa a Viena.