Mozart madura. Y su música también.

La vida sigue…y por fin ofrece muchos éxitos

Centro de Viena con la catedral de San Esteban (Detalle)

Dibujo en acuarela de Carl Schütz (1745–1800) realizado en 1779 (Museo Albertina de Viena) Fuente: Wikimedia
1779-1781
Salzburgo
Emanuel Schikaneder en el papel protagonista de la comedia “El extraño” de Johann Friedel

Emanuel Schikaneder en el papel protagonista de la comedia “El extraño” de Johann Friedel

Grabado en cobre de Hieronymus Löschenkohl (1753–1807) realizado en el año 1784 Fuente: Wikimedia

Leopold, para conseguir que su hijo Wolfgang regrese a Salzburgo, le proporciona un puesto de trabajo con el arzobispo como maestro de conciertos y organista de la corte. Pero Wolfgang Amadeus Mozart no se ve a sí mismo acatando órdenes. Además sufría mal de amores por la pérdida de su querida Aloysia Weber que se había convertido en una soprano famosa y que había rechazado a un modesto e insignificante Mozart.

Hasta el año 1779 Mozart no volvió a Salzburgo. El amor no correspondido y la tristeza por la pérdida de su madre le hicieron madurar como persona y también en el campo musical. Con 22 años dominaba ya perfectamente su profesión, su ambición le lleva a desarrollar una nueva forma de ópera dramática. En 1780 conoció a Enmanuel Schikaneder que actuaba en su compañía de teatro en Salzburgo. Las zarzuelas en alemán de Schikaneder le gustan a Mozart y ambos pasaron mucho tiempo tratando asuntos profesionales. En 1780 le llega también un encargo de Múnich de una ópera: “Idomeneo, rey de Creta” que fue una de sus mejores óperas. En Múnich experimenta el éxito y la fama como compositor y disfruta del tiempo más feliz de su vida…

Mandado a Viena… por fin nuevas perspectivas

La llamada del arzobispo de Salzburgo es inequívoca: él le necesitaba en Viena. Ese tono no fue en absoluto bien recibido por Mozart, pero en esta opción vio la oportunidad de afianzarse laboralmente, de librarse de una vez del “yugo de Salzburgo” y de independizarse. Los vieneses le recibieron muy interesados, dio muchos conciertos, recibía encargos laborales y ganaba por fin mucho dinero.

Y… ¿dónde vivía? Con la familia Weber, que se ganaban la vida alquilando habitaciones. Su padre Leopold estaba en contra de esto ¿Pero qué podía hacer? Wolfgang disfrutó de un servicio completo en la casa de la familia Weber y se enamoró perdidamente de Constanze, la hermana de Aloysia….