Borradores geniales y la primera actuación en público

Su padre Leopold no deja de sorprenderse…

El pequeño Mozart toca el órgano por primera vez en septiembre de 1762 en la iglesia de los Franciscanos en Ybbs (Austria baja) (Detalle)

Pintura al óleo de Heinrich Lossow (1843– 1897) realizada en el año 1864 (Museo “Schlossmuseum” de Linz) Fotografía: Bernhard Böhler
1761
Salzburgo
Retrato del joven Mozart, supuesto (Detalle)

Retrato del joven Mozart, supuesto (Detalle)

Pintura al óleo de Jean-Baptiste Greuze (1725–1805) Paris, realizada en1763/64 ((Museo de Arte de la Universidad de Yale, New Haven, E.E.U.U) Fuente: Wikimedia

Parecía que al niño de cuatro años Wolfgang Amadeus Mozart todo lo que tenía que ver con la música le entusiasmaba y lo aprendía sin ningún esfuerzo.
Para él no fue suficiente poder tocar violín y piano como primeros instrumentos musicales. Él ya “compuso” su primer concierto de piano. Leopold Mozart observaba asombrado los borradores escritos en papel por las inexpertas manos de su niño y tuvo que reconocer que aquí existían notas musicales, “todas perfectas y compuestas siguiendo las reglas”.
Desde aquel entonces instruyó a su hijo también en el arte de la composición; Wolfgang tocaba las teclas musicales del piano y su padre anotaba las notas musicales en cuadernos. Así surgieron bailes para piano; con seis años compuso un minueto y un trío para piano, lo que sería más tarde el número 1 en el catálogo de Köchel.

Una niñez feliz en Salzburgo y mucha diversión cantando

En la calle donde el pequeño Mozart vivía había a menudo mucho ajetreo, jaleo y diversión. Los niños de la familia Mozart jugueteaban con sus amigos por todos sitios, uno de sus juegos preferidos era el tiro al plato con una escopeta de aire comprimido, con lo que se divertían mayores y pequeños. Las diversiones vulgares y las poesías estaban a la orden del día. Al pequeño Wolfgang le gustaba cantar, por cierto que le gustó toda su vida. Canciones espirituales, el canon, y con predilección las canciones groseras y ordinarias con sus amigos. En 1761, cuando tan solo tenía cinco años, hizo su primera actuación en público para el día del santoral del arzobispo al que se le honró con unos juegos musicales en los que Mozart pudo tomar parte.

Así de contentísimo pasó sus primeros años de vida y su pasión por la música le llevó a tomarse su enseñanza con una seriedad y un empeño total. En su “señor padre” Leopold Mozart tuvo al mejor profesor e impulsor. Y él ya había planeado casi con exactitud cómo poder prepararle lo mejor posible el camino al talento de su hijo:…