Mozart y el dinero

La importancia del dinero en la vida de Mozart

Billete bancario de 5000 chelines con el retrato de Wolfgang Amadeus Mozart que fue la moneda de curso legal desde 1988 hasta 2002 en la República de Austria

Fuente: Wikimedia
Dinero
Retrato póstumo de Wolfgang Amadeus Mozart, pintado por encargo del libretista austriaco Joseph Sonnleithner

Retrato póstumo de Wolfgang Amadeus Mozart, pintado por encargo del libretista austriaco Joseph Sonnleithner

Pintura al óleo de Barbara Krafft (1764–1825) realizada en el año 1819 (Sociedad de los amigos de la música de Viena) Fuente: Wikimedia

El dinero jugó un papel fundamental en la vida de Mozart. Ya en “los tiempos del niño prodigio”, su padre renunció parcialmente a su propio puesto de trabajo para apoyar al desarrollo de la carrera de su hijo, y él tuvo que contribuir económicamente con su familia. Pero por aquellos tiempos de Joseph II los músicos disfrutaban de muy poco reconocimiento social y ganaban sueldos muy bajos.

Incluso más tarde, cuando Mozart estaba en Viena y tenía que ganarse la vida como padre de familia, el dinero era un tema constante. Mozart no componía ni tocaba “por amor al arte”, siempre estaba buscando encargos con los que podía ganar buenas sumas de dinero.

Lujo y pobreza absoluta

Sus ganancias sufrían altibajos, como ocurre con cualquier artista independiente. A través de su vida entera, Mozart vivió fases de abundancia y de pobreza. Si tenía dinero lo gastaba rápidamente y sin pensarlo. Las constantes mudanzas de vivienda y el ritmo de vida que llevaban costaban mucho dinero. Y en Viena Mozart lo ganaba sin problemas.

Pero también vivieron periodos de tiempo en los que la familia Mozart conoció la pobreza absoluta. El problema no residía solamente en la ligera administración del dinero. Constanze padecía frecuentemente de úlcera venosa que requería costosas curas. Las facturas desmesuradas produjeron un tremendo agujero en su economía familiar. Así, Mozart se vio obligado a pedirle ayuda financiera a su compañero de logia Michael Puchberg durante años. Se conservan muchas cartas de Mozart dirigidas a Puchberg donde le pide ayuda económica, a veces, en un tono desesperado: “…y si usted, mejor amigo y hermano, me abandonara, estaríamos yo, mi mujer que está enferma y nuestro hijo completamente perdidos”.

Mozart siempre fue un artista que sabía disfrutar de la vida pero jamás ahorró dinero. Gastaba muchísimo cuando tenía dinero y cuando no tenía vivía en la miseria. Pero la vida de Mozart no estuvo en absoluto marcada por la pobreza.