Mozart y Salzburgo; donde  empezó todo...

Salzburgo, calle “Getreidegasse” n°. 9: El pequeño Mozart viene al mundo

Panorama de la ciudad de Salzburgo

Grabado en cobre de Johann Baptist Homann (1664–1724) realizado alrededor del año 1712 (biblioteca nacional y biblioteca de la universidad de Bremen) Fuente: Wikimedia
1756
Salzburgo
Leopold Mozart tocando piezas musicales con sus hijos Wolfgang Amadeus y Maria Anna en Paris, noviembre del 1763

Leopold Mozart tocando piezas musicales con sus hijos Wolfgang Amadeus y Maria Anna en Paris, noviembre del 1763

Acuarela de Louis Carrogis Carmontelle (1717–1806) realizada en 1763 (Museo “Musée Condé”, Chantilly) Fuente: Wikimedia

Seguramente el día 27 de Enero del año 1756, el día en que Mozart vino al mundo en Salzburgo, fue un día extremadamente frío. Fue el séptimo hijo de Anna María Mozart y del compositor de la corte arzobispal Leopold Mozart. En el mundo del la familia Mozart, la música ocupaba un papel principal. Leopold Mozart era apreciado como un buen compositor al servicio del arzobispo de la corte, el Conde de Schrattenbach y tocó frecuentemente con músicos de la orquesta de música de la corte. El pequeño Wolfgang siempre acompañaba a su padre.

Por aquel entonces Salzburgo era uno de las muchos pequeños estados de Alemania; católica, arzobispal y la provincia más pura.

La ciudad, con sus iglesias barrocas, la antigua fortaleza Hohensalzburg, era muy rica y quien trabajaba para el arzobispo era bien pagado. Así, el pequeño Mozart creció con mucho cariño en Salzburgo en el seno de una familia de la clase burguesa y bien acomodada de la sociedad de aquel tiempo.

“Yo quiero tocar el segundo violín”

Con tres años, Wolfgang descubrió el piano y pronto empezó a tocar las primeras piezas musicales. A los cuatro años consiguió tocar el segundo violín cuando el trío musical de cuerda de su padre estaba ensayando. Sin haberlo aprendido nunca, sin ningún fallo; ¡Una maravilla! Leopold Mozart reconocía cada vez con mayor claridad que su hijo tenía un talento para la música muy especial.

Desde el principio se dedicó apasionado a la educación musical de su hijo (y también de su hija Nannerl que era igual de talentosa) y para ello, Leopold abandonó incluso su propia carrera musical.

Su padre Leopold: Ejemplo y profesor

Wolfgang y Nannerl aprendieron a tocar el piano y el violín con su padre. Les introdujo en el mundo de la música con mucha fantasía y les animó a ser independientes y originales.Leopold convirtió el desarrollo musical de sus hijos en el sentido de su vida y así les preparó el camino, en especial al talento de su hijo Wolfgang.