“Sobre ruedas” La familia Mozart en Múnich y Viena

“El gran mundo”  toma nota del niño prodigio por primera vez

El pequeño Mozart junto a su padre y el arzobispo real Schrattenbach en el concierto celebrado con motivo de la boda del príncipe heredero Joseph con Isabella von Parma en el castillo de la corte vienesa el 6 de octubre de 1760 (Detalle)

Pintura al óleo de Martin van Meytens (1695–1770) realizada entre 1760/65 (Palacio Schönbrunn,Viena) Fuente: Division of Rare & Manuscript Collections, Cornell University Library
1762
Vienna
Mozart con la edad de 6 años. Lleva puesto el traje de etiqueta que recibió en la corte de Viena en 1762.

Mozart con la edad de 6 años. Lleva puesto el traje de etiqueta que recibió en la corte de Viena en 1762.

Pintura al óleo, probablemente de Pietro Antonio Lorenzoni (1721–1782), realizada en 1763 (Fundación internacional Mozarteum de Salzburgo) Fuente: Wikimedia

Leopold Mozart se dio cuenta rápidamente de que la ciudad de Salzburgo era demasiado provinciana para sus hijos. Su meta era la corte del emperador en Viena. Para prepararse, Leopold planeó un viaje a Múnich que estaba a tres días en carruaje de Salzburgo.

Por aquel entonces viajar era extremadamente agotador. En un carruaje sin amortiguación del servicio postal se traqueteaba sobre la grava y las piedras de carreteras y caminos, en invierno cubiertas de hielo y nieve a muchos grados bajo cero y en verano polvorientas. ¿Qué ganaban con todo esto? Por un concierto del príncipe elector Max III. Joseph, Wolfgang Amadeus Mozart y Nannerl recibieron un ducado. Poco, pero por lo menos ya era un comienzo…

“Viena, ya vamos”

En septiembre de 1762 las cosas se pusieron serias. Los niños debían ser presentados a la pareja imperial en Viena. Estuvieron en camino durante tres semanas, lo que resultó una tortura especialmente para Wolfgang y Nannerl. Pero Leopoldo Mozart, aún sabiéndolo, aceptó las condiciones  (como lo hacen muchos padres hoy en día que quieren que sus hijos alcancen el éxito).

El viaje fue un riesgo, ya que el poder optar a una invitación para la corte imperial de Viena no era nada fácil para la familia Mozart. Todo costaba mucho dinero, cada día de viaje, la estancia en hoteles, la manutención. Se puede imaginar lo valiente que tuvo que ser el padre Leopold para lograr su objetivo. Y así fue; la noticia de los dos niños prodigio de Salzburgo se extendió rápidamente y la sociedad vienesa empezó a fijarse en ellos.

13 de octubre de 1762: Wolfgang maravilló a la familia imperial

Y finalmente llegó la invitación tan deseada: el emperador Franz I. Stephan, su esposa Maria Theresia y todos sus hijos esperaban con mucha expectación en la sala de los espejos del palacio de “Schönbrunn”. Wolfgang, con tan solo 6 años y muy seguro de sí mismo, maravilló a todos con su música. El compositor de la corte Christoph Wagenseil resalto la grandeza de aquel niño con estas palabras: “tú eres un músico auténtico”. La familia Mozart regresó a Salzburgo con una buena remuneración y el padre Leopold estaba contento. Le seguirían otros viajes…