El vil metal…

Pequeños éxitos, sin embargo Mozart no encuentra grandes encargos ni un puesto de trabajo

El 26 de mayo de 1789 Mozart dio un concierto en las cortes prusianas en el Palacio Real de Berlín

Grabado en cobre realizado en el año 1750 (propiedad privada) Fuente: Wikimedia
1788-1789
Alemania
Mozart fue retratado durante su visita a la ciudad de Dresde en abril de 1789

Mozart fue retratado durante su visita a la ciudad de Dresde en abril de 1789

Dibujo con lápiz de plata de Dora Stock (1759–1832) realizado en el año 1789 (Fundación internacional Mozarteum de Salzburgo) Fuente: Wikimedia

El año 1788 fue un año muy difícil para Mozart. Su familia tuvo una vida muy dura y estaba atormentada por la carencia constante de dinero. Mozart estaba exhausto y muy desgastado de tanto buscar encargos sin éxito. La mayoría de los vieneses, que preferían la música de entretenimiento ligera, no estaban interesados en su música que era de un elevado nivel intelectual. La famosa sinfonía de Júpiter fue creada en este tiempo de desesperación. Esta obra no fue representada hasta después de la muerte de Mozart.

La fama de Mozart fue creciendo cada vez más en el extranjero. Cuando en 1789 Mozart fue invitado por su hermano de logia el príncipe Karl Lichnowsky a viajar a Berlín para tocar en la corte del rey prusiano Friedrich Wilhem II, se puso de nuevo en camino muy ilusionado y repleto de esperanzas.

El viaje se llevó a cabo atravesando primero Praga y después Dresden. En Dresden Mozart tocó su “Concierto de Coronación” para el príncipe de Sajonia y fue pagado con una valiosa cajita que contenía además cien ducados. Pero seguía sin recibir encargos. En Leipzig Mozart fantaseó al órgano de su estimadísimo Johann Sebastian Bach de la iglesia de St. Thomas (“Esto es algo de lo que se puede aprender mucho”) y dirigió también un concierto en “Gewandhaus”, una sala importante de conciertos, lo que supuso un fracaso desde el punto de vista financiero.

Continúa el viaje solo hacia Berlín

Antes de continuar el viaje hacia Berlín, Lichnowsky se separa de Mozart, que a partir de ahí tuvo que viajar costeándose sus gastos. Mozart tocó ante la corte prusiana y obtuvo un encargo muy bien pagado del rey prusiano Friedrich Wilhem II para cuartetos de cuerda y sonatas de piano. Pero estos encargos nunca se llegaron a terminar. En Berlín Mozart tampoco dio ningún concierto en público. Los bajos precios de las entradas no hacían esperar una gran ganancia. Completamente exhausto y sin dinero, Mozart regresó a Viena en julio de 1789. Constanze daría a luz un año más tarde a su quinto hijo y volvería a decaer y a enfermar. Siguió la lucha diaria por su existencia.